Hay una frase que escucho más de lo que debería:
“No quiero invertir en mi web porque ahora mismo no me está dando resultados.”
Respira.
No estás solo. Esta frase tiene más fans que un meme de gatitos a las tres de la mañana.
Y sí, voy a decirlo:
tiene sentido… hasta que lo piensas durante más de 7 segundos.
El razonamiento es aparentemente lógico.
Tengo una web – No vende – No voy a meterle más dinero porque “para qué, si no funciona”
Es como decir:
“Mi coche no arranca, así que no lo llevo al taller.”
Muchas webs no fallan. Están haciendo exactamente lo que pueden con lo que tienen.
Y lo que tienen suele ser:
Textos genéricos que podrían servir para cualquier empresa del planeta.
Un diseño que no guía, no acompaña y no explica.
Mensajes contradictorios (somos premium pero hablamos como un folleto de 2009).
Llamadas a la acción tan tímidas que piden perdón por existir.
Resultado:
El usuario entra, mira, duda… y se va.
Sin enfado. Sin drama. Sin comprar.
“Prefiero invertir cuando funcione”
Esta es maravillosa.
Traducida sería algo así como:
“Cuando esté todo bien, ya haré algo para que esté bien.”
La web no es un premio que te ganas cuando tu negocio va viento en popa.
Es una herramienta para que vaya mejor.
No es el final del camino.
Es parte del motor.
Lo que realmente suele pasar
Cuando alguien me dice que no quiere invertir en su web porque no funciona, casi siempre hay detrás:
Miedo a volver a tirar el dinero.
Cansancio de promesas vacías.
Desconfianza (bastante justificada, a veces).
Y una web hecha “porque había que tener una”.
Y ojo, esto no va de culpas.
Va de entender el bloqueo.
La ironía final
No invertir en tu web porque no vende es como tener puesto en la puerta un cartel que pone “CERRADO” y preguntarte por qué no entra nadie.
El problema no es la inversión.
El problema es invertir sin criterio.
La buena noticia es que esto se arregla facilmente:
Con claridad
Con coherencia
Con un mensaje que suene a ti
Y un diseño que acompañe.
Eso sí, hacer todo esto implica mirar la web de frente y tocar cosas.
A veces pocas. A veces las importantes.
Si estás en ese punto
Si ahora mismo piensas:
«Vale, me estoy viendo ahí pero no tengo muy claro si sentirme agradecido/a”
Bien.
Ese es el sitio desde el que se puede hacer algo útil.
Tienes un formulario justo debajo.
Escríbeme y lo vemos.
No siempre puedo ayudar.
Pero oye…
¿y si esta vez sí?
